lunes, 3 de octubre de 2011

System of a Down y Guns N'Roses cerraron Rock in Río

Una jornada cargada de fuerza se dio anoche y un clima adverso no fue obstáculo para el cierre del show. La próxima edición del Rock in Río será en septiembre de 2013 nuevamente en Río de Janeiro, la ciudad en donde el festival nació en 1985.


Bajo la lluvia Axi Rose cantó con el grupo Guns N'Roses


Río de Jainero.- Rock in Río terminó anoche. El festival de música, que se celebró por cuarta vez en su historia en Brasil, cerró su edición con los estadounidenses System of a Down y la legendaria Guns N'Roses. 

Una jornada cargada de fuerza se dio anoche y un clima adverso no fue obstáculo para el cierre del show. Guns N'Roses salió con cierto retraso debido al intenso aguacero que impedía la activación de equipos. 

Temas clásicos y de su más reciente producción fueron presentados a los asistentes que no desistieron de corear las canciones. 

El grupo liderado por el estadounidense Axl Rose era el más aguardado y el encargado de ofrecer un desenlace apoteósico al festival, con un considerable retraso y bajo un aguacero torrencial, destacó EFE. 

Entre los casi cuarenta temas que componían el repertorio anunciado para esta noche, Guns N'Roses incluyó canciones clásicas como Sweet Child of Mine oWelcome to the Jungle, que ya había tocado en su primera participación en Rock in Rio de Río de Janeiro en 1991, hace veinte años. 

Axl Rose, acompañado ahora de una banda diferente, en la que no sigue ningún otro de sus integrantes originales, también incluyó en su lista otros éxitos grabados después de su primer paso por el festival como Knocking on Heaven's Door, o la más reciente Chinese Democracy

Antes elevaron los decibelios los estadounidenses System of a Down, que protagonizaron la actuación más contundente de la noche, con su metal desnudo y ensordecedor que llevó a la locura a los cerca de 100.000 espectadores, en su mayoría uniformados de negro, y que saltaron con desenfreno al ritmo de la batería ensordecedora. 

Éxitos como Toxicity, Prison songHoly mountainPsycho y Lost in Hollywood, las dos últimas críticas a las celebridades rockeras y del mundo del cine, formaron parte del espectáculo de la banda de Serj Tankian, que aprovechó para hacer un discurso contra las guerras, en defensa de la naturaleza y de los pueblos indígenas. 

Evanescence también encantó a la multitud con su rock sinfónico, dotado de un tono entre melancólico y atormentado, que desciende a lo más lúgubre con los pesados acordes de la batería acompañada de la voz delicada y profunda de Amy Lee. 

La cantante también tocó sus baladas más famosas en el piano y arrebató con la interpretación poderosa de su célebre Bring me to life, canción con la que cerró una hora de música y que fue coreada por todo el público. 

El terreno era propicio para esta banda famosa por su estética gótica, con dignos teloneros como los grupos brasileños Pitty y Detonautas, que también son del agrado de las nuevas generaciones de rockeros de este país, y que hoy calentaron a la audiencia con sendas actuaciones llenas de energía y muy participativas. 

Pitty concluyó su presentación con un tributo a Nirvana, tocando unos acordes de Smells like teen spirit, con una dosis extra de batería, para el deleite de un público por lo general más juvenil que el que acudió al "día del metal" del domingo de la semana pasada. 

Detonautas, conocido por sus letras contestatarias, jaleó a los brasileños para que se movilicen contra la corrupción, para lo que el vocalista Tico Santa Cruz se puso una máscara del filme V for Vendetta, que se ha convertido en los últimos tiempos en un símbolo de las marchas ciudadanas contra los recortes sociales. 

La última jornada del festival se dedicó al rock casi por exclusiva y contó también con otros nombres consagrados en Brasil como Titãs y Mutantes, que tocaron en el escenario Sunset. 

Los españoles The Monomes fueron los encargados de abrir los conciertos en el Sunset, que compartieron con el cantante portugués David Fonseca al inicio de la tarde. 

Para aquellos con ganas de fiesta y con un gusto más ecléctico, el festival les permite continuar hasta el amanecer del lunes bailando al ritmo de la música electrónica de "djs" como Dimitri From Paris, o la cantante española Nalaya Brown, diva de las discotecas de Ibiza. 

Rock in Rio, que este año se ha prolongado siete días divididos en dos semanas, volverá el año que viene a Lisboa y Madrid y tendrá una nueva edición en Río de Janeiro un año después, según confirmaron hoy los organizadores. 

Desde el sábado

La noche anterior el público carioca disfrutó de varias agrupaciones. Maná fue una de ellas. El grupo mexicano gustó de a ratos a las cerca de 100.000 personas que participaron en la penúltima noche del evento. Conocido en Brasil por algunos temas que fueron cortina musical de populares telenovelas, Maná consiguió la tímida adhesión de pequeños grupos dispersos entre un público semiadormecido, ya pasada la medianoche, que corearon tímidamente algunas estrofas de Vivir sin aireRayando el sol y Corazón Espinado, pero estuvo lejos de alcanzar una conexión piel a piel con la platea. 

Quienes subieron al palco para salvar el honor fueron los británicos Coldplay, quienes cerraron la jornada sacudiéndole la modorra a la joven asistencia con éxitos como ClocksYellowIn My Place y Rehab, en homenaje a la fallecida Amy Winehouse, así como con temas de su nuevo álbum Mylo Xyloto, que será lanzado pronto. 

Antes de la presentación de Maná, la sexta noche del festival se vio un poco más agitada con antiguos hits de la banda brasileña Skank y del guitarrista Frejat, ex integrante de la extinta Barao Vermelho, fundada por Cazuza en los 80. 

Maroon 5 fue otro de los que se gustó la noche del sábado. Y lo consiguió gracias a la complicidad visceral y sensual que su líder, Adam Levine, alcanzó con la multitud que abarrotó la Ciudad del Rock. La banda californiana no se amilanó y salió a comerse el mundo en medio del júbilo con Moves like Jagger, que consiguió mantener el ánimo de un público que estaba en estado de ebullición. 

Levine, un genio sobre el escenario, puso la carne de gallina con el sonido deMakes me wonder y con otros dos grandes éxitos como This love y She will be love en un clima de nostalgia y melancolía y con la opinión unánime de que, por fin, una jornada del Rock in Rio gozaba de cierta continuidad y coherencia musical. 

Y vienen más 

La próxima edición del Rock in Río será en septiembre de 2013 nuevamente en Río de Janeiro, la ciudad en donde el festival nació en 1985 y a la que el evento regresó este año tras algunas ediciones en Lisboa y Madrid, anunció el presidente de la organizadora, Roberto Medina. 

La fecha y el lugar de la próxima edición de Rock in Río fueron anunciados en la última de las siete jornadas de festival de este año, que atrajeron a 700.000 personas para ver a grupos como Metallica, Coldplay, Maná, Snow Patrol, Red Hot Chili Peppers y Guns N'Roses, y atracciones como Elton John, Stevie Wonder y Shakira.


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